Posteado por: Gustavo Santángelo | 23 junio, 2018

El disco intervertebral: la amenza silenciosa

Me consulta un varón de 38 años, competidor de Cross Fit por un latigazo cervical. Producto de un accidente de tráfico por alcance. Molestias en trapecio proximal y esplenio del cuello, discreta dispepsia, náuseas, sin sintomatología general, ROTs conservados, normocoloreado, normohidratado. Hasta aquí todo bien. De forma protocolaria (que da para otro post) le ordeno una rx de frente y perfil de raquis cervical. A la rectificación esperada, se le suma, en forma de hallazgo una importante osteofitosis.

Los osteofitos son formaciones aberrantes en el soma vertebral producto de la degeneración cigoapofisaria, articulación facetaria.

Para guardar la lógica intimidad de mi paciente mirar los osteofitos en esta imagen de internet

osteofitos cervicales

Las flechas marcan las formaciones que determinan el proceso degenerativo. La rectificación es igual a la que encontré en mi paciente y es siempre una acción muscular de defensa.

Traté al paciente por el motivo de consulta y expliqué que el hallazgo era de importancia por lo que decidimos vernos en consulta.

Las degeneraciones facetarias están precedidas SIEMPRE por la alteración del disco intervertebral.

Hay que recordar que el disco tiene un anillo fibroso y un núcleo pulposo. Ambos son estructuras colagenosas que en caso del núcleo pulposo es un colágeno tipo II con mayor hidratación que el tipo I que forma el anillo.

El primer elemento en el proceso de la alteración de estas estructuras es la pérdida de agua y el “bulking” que origina en el anillo. Esto es un aplastamiento, pérdida de altura y ensanchamiento de toda la estructura hasta incluso producir protrusiones fuera de los limites del espacio intervertebral. (todavía no es una hernia).

El siguiente paso es la pérdida de consistencia y forma del núcleo que puede incluso migrar hacia el exterior herniándose o migrar a los somas superiores (hernia de schmorl) o inferiores. La extrusión, lógicamente ocupará parte del canal medular y puede, a su vez, presionar las salidas de las raíces raquídeas. En este segmento vertebral esta situación terminará dando clínica, ya que el espacio no es tan amplio como en el segmento torácico o lumbar.

Por tanto cuando tenemos una osteofitosis (signo patognomónico de degeneración cigoapofisaria) ya tenemos una alteración del disco. Aunque no haya clínica.

La RMN confirmó en este paciente lo que habíamos sospechado. Discos C6/C7 con bulking y protrusión.

Por qué en un sujeto joven, sano y fuerte se produce este problema?

Parte de su entrenamiento es realizar sentadillas muy pesadas. Cuando un atleta trabaja con grandes pesos, o lo hace  con una técnica depurada o el precio es muy caro.

Mi paciente ha cambiado su rutina y a expensas de conseguir mantener el rendimiento con otro tipo de ejercicios, ha abandonado las sentadillas.

Entrena duro y disfruta del deporte pero hazlo con sentido común y con consejos profesionales, no esperes al dolor.

Un abrazo

 


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